miércoles, 25 de abril de 2012

Los ejercicios con máquinas y pesas reducen el deterioro mental


Promueven el crecimiento de nuevas neuronas
Quizás no es el ejercicio que alguien pensaría en recomendar para un adulto mayor. Porque levantar pesas o hacer máquinas en el gimnasio, por su exigencia, se asocia con más frecuencia a adultos jóvenes o adolescentes.
Pero el equipo médico de la Universidad de British Columbia, en Canadá, que trabaja en el Centro para la Salud y Movilidad de la cadera, se dio cuenta de que los ejercicios de resistencia, como también se conoce a este tipo de actividad física, son muy beneficiosos para las personas mayores, sobre todo aquellas con un leve deterioro cognitivo.
Para confirmarlo estudiaron a 86 mujeres mayores, con un promedio de edad de 75 años. Mientras un grupo de ellas realizó ejercicio aeróbico, el otro hizo pesas y máquinas. Ambos grupos realizaron dos sesiones semanales durante seis meses.
Al finalizar la experiencia, se vio que aquellas que hicieron actividades de resistencia mejoraron las funciones ejecutivas de su cerebro -como su atención, memoria, resolución de problemas y toma de decisiones-, lo que no sucedió con el grupo que hizo actividades aeróbicas. Los resultados los publicó ayer la revista Archives of Internal Medicine.
Pelota de fútbol
"Estos resultados muestran que este tipo de ejercicio puede mejorar la función cerebral, sobre todo en quienes ya presentan cierto deterioro mental", explica la doctora Teresa Liu-Ambrose, quien dirigió el trabajo.
Esta mejoría se debería a que aumentan los niveles de factores de crecimiento, los que promueven el desarrollo de nuevas neuronas, así como su sobrevivencia. Esto fue comprobado por estudios con resonancia magnética cerebral que se hizo a las pacientes.
Para la doctora Andrea Slachevsky, neuróloga de la U. de Chile y Clínica Alemana, el problema con los estudios que intentan identificar un solo factor no dan cuenta de lo que sucede en la realidad.
Ahora se hacen trabajos que reúnen una constelación de factores, que dan mejor cuenta de lo que sucede con estos pacientes, dice esta especialista.
"Al momento de pensar en el cerebro es mejor pensar en una pelota de fútbol que está sometida a múltiples daños", explica. Y agrega: "Si la persona tiene depresión, es como un pinchazo que desinfla lentamente esta pelota. Pero si tiene presión arterial elevada, es como un segundo pinchazo, y se desinfla más rápido". Así, cada nuevo problema de salud que afecta a la persona es un daño adicional para su cerebro.
Por esto, hoy tiene gran importancia proteger la salud del cerebro en forma integral. Por ejemplo, tratar la hipertensión arterial, bajar el colesterol, si la persona está deprimida debe consultar. También es importante mantenerse social e intelectualmente activo, participar en grupos de discusión y leer.
"Últimamente se ha visto también que los trastornos del sueño aumentan el riesgo de demencia", advierte Slachevsky. Es el caso de la apnea del sueño, en la que se reduce la oxigenación cerebral, lo que daña el tejido cerebral.
Fuente: Emol – Sebastián Urbina

sábado, 24 de marzo de 2012

El complicado mundo de las calorías: ¿qué son y cómo funcionan?

En el libro "Porqué las calorías cuentan: De la ciencia a la política", dos expertos explican al común de la gente cómo entender un tema que puede parecer sencillo, pero en realidad no lo es.
Los estadounidenses están teniendo una apasionada aventura sentimental con algo que no pueden ver, oír, sentir, tocar o probar. Ese algo son las calorías, miles y miles de millones de las cuales son consumidas cada día, a menudo sin saberlo, en y entre comidas.

Ciertamente se habla de manera constante de las calorías, y la información sobre ellas aparece con frecuencia cada vez mayor en etiquetas de alimentos, menús, recetas y sitios web. Sin embargo, muy poca gente entiende qué son y cómo funcionan, particularmente cómo han funcionado para crear una población en la cual 64 por ciento de los adultos y un tercio de los niños tienen sobrepeso o son obesos, o cómo frustran los esfuerzos de tantas personas por deshacerse de esos kilos indeseados y se mantienen sin ellos de una vez por todas.

Dos expertos -Marion Nestlé, catedrático de nutrición, estudios alimentarios y salud pública en la Universidad de Nueva York, y Malden Nesheim, profesor emérito de ciencias de la nutrición en la Universidad de Cornell- escribieron el libro "Porqué las calorías cuentan: De la ciencia a la política", que será publicado el 1 de abril, en el cual explican qué son las calorías, de dónde vienen, cómo fuentes diferentes inciden sobre el cuerpo, y por qué es tan fácil consumir más de ellas de las que necesita la mayoría de la gente para lograr y mantener un peso saludable.

"El cuerpo humano lleva a cabo una labor magnifica para asegurarse de que reciba suficientes calorías a fin de cubrir necesidades biológicas, pero es mucho menos efectivo para saber cuándo hay un exceso de calorías", escribieron. "El resultado es que es mucho más fácil comer excesivamente que dejar de comer cuando ya no se siente hambre".

Fuera de control

Las personas que viven en sociedades ricas hoy día nadan en un mar de calorías redundantes. La comida está por todas partes y es relativamente barata, representando aproximadamente 10 por ciento del ingreso disponible de los estadounidenses en promedio, dijo Nestlé en una entrevista.

"¿Cuándo se volvió aceptable comer en librerías?", preguntó. "¿O en Staples? ¿En las tiendas Bed, Bath and Beyond, o en farmacias?".

El tamaño de las porciones -particularmente las porciones de restaurantes- se ha multiplicado de manera descontrolada, notó.

"La gente que presta atención a las etiquetas de calorías en menús queda atónita, por ejemplo, al descubrir que una sola galleta contiene 700 calorías", dijo Nestlé. "Quizás usted quiera esa galleta, pero entonces ya no puede comer nada más. Las galletas no solían ser tan grandes".

Tampoco los panes bagel, actualmente de entre 500 y 600 calorías cada uno, o los refrescos, disponibles en tamaños de hasta 1.8 litros.

El impacto se extiende hasta las personas que supuestamente sí saben. Hace poco, Lisa Young, colega de Nestlé en la Universidad de Nueva York, les preguntó a los estudiantes de su clase de nutrición cuántas calorías había en un Double Gulp, refresco de 1.8 litros disponible en tiendas de autoservicio 7-Eleven. Ella ya les había dicho que una soda de 226 ml tiene 100 calorías, pero los estudiantes supusieron que un Double Gulp contiene menos de 400 calorías.

Cuando Young les preguntó por qué su estimado estaba errado en 100 por ciento, ellos sencillamente dijeron: "¿800 calorías? ¡No puede ser!".

La gente que efectivamente revisa la información calórica en etiquetas de nutrición a menudo no logra darse cuenta del tamaño de la porción a la que éstas se refieren. Una porción de helado es apenas media taza, una hamburguesa equivale a 85 gramos, en tanto pasta sin cocinar equivale meramente a 56.6 gramos. Por lo tanto, 440 gramos o una libra de pasta debería alimentar a ocho personas, no a dos o cuatro; dos onzas o 56.6 gramos por porción equivale a lo que consumen los italianos como primer tiempo.

Una comida en un restaurante típico de Estados Unidos equivale más bien a una comida para dos. Nestlé dijo que los restaurantes se han resistido a su sugerencia de servir la mitad de la cantidad de comida por aproximadamente un tercio del precio. Hace poco, descubrió que en un restaurante de Nueva York una "pizza tamaño personal" contenía 2.100 calorías, la cantidad que la mujer promedio necesita en un día. "Y eso sin incluir el refresco y el postre", destacó. "A menos que usted esté en la cocina viendo lo que hace el chef, no tendrá idea de cuántas calorías están siendo saturadas en un platillo en particular".

Afirmaciones de salud en alimentos son otro factor seductor que promueve el consumo excesivo, destacó Nestlé. Ella ha descubierto que palabras que confieren "un aura saludable" -como 'orgánico' o 'bajo en grasa' o 'saludable para el corazón'- pueden impulsar a la gente a olvidar las calorías".

Poniendo fin al exceso

El cuerpo humano tiene un sistema muy complejo y redundante para asegurarse que el cerebro reciba las calorías de azúcar que necesita para funcionar, explican Nestlé y Nesheim en su libro. Cuando menos 100 hormonas, enzimas y otros químicos -con probabilidades de que se descubran más- actúan para regular el apetito y asegurar que la gente coma suficiente para mantener la función cerebral.

Sin embargo, son estos mismos sistemas los que son puestos a trabajar marchas forzadas durante el hambre (traducción: una dieta reducida en calorías), haciendo que sea tan difícil que la gente pierda peso.

Con lo seductor que es el ambiente alimentario hoy día, aún es más fácil no ganar peso adicional para empezar. La mayoría de la gente subestima enormemente cuánto come. Por ejemplo, los participantes en el informe de Estudio de Salud de Enfermeras consumen 1.600 calorías al día, pero su índice de masa corporal promedia 26 o más; lo cual cae claramente en la categoría de sobrepeso y es apoyado por muchas más calorías de las que las mujeres al parecer piensan que están comiendo.

"Yo no cuento calorías, y no recomiendo que se cuenten calorías", dijo Nestlé. "Recomiendo comer comida. Hay que prestar atención a comer mejor y con moderación: abundantes frutas y vegetales, carnes magras y granos integrales en porciones razonables, y no mucha comida chatarra".

Nestlé y Nesheim también abordan los efectos reguladores del peso de diferentes fuentes de calorías. ¿Es el jarabe de maíz alto en fructosa lo que engorda a tanta gente? ¿Son otros carbohidratos los responsables, o la grasa, o qué?

Encontraron escasa evidencia para respaldar la noción popular en cuanto a que un solo nutriente es responsable de nuestra obesidad, o que una dieta baja en carbohidratos es el secreto de todos para el éxito.

Si bien una dieta de bajo contenido calórico y alto contenido de grasas y proteína puede incrementar la saciedad y reducir los bocadillos entre comidas, todo parece indicar que muy poca gente es capaz de abstenerse indefinidamente de los alimentos ricos en carbohidratos que aman. Aún se debe evaluar la efectividad a largo plazo de las dietas bajas en carbohidratos para una gran mayoría de la gente que las prueba.

"La fuente de calorías pudiera marcar una pequeña diferencia en el mantenimiento o pérdida de peso, pero, al parecer, es mucho menos importante que la capacidad de resistirse a la presión para comer calorías excesivamente en general", escribieron los autores.

Y puesto que la mayoría de la gente no puede acercarse a un estimado de cuántas calorías consume o elimina en un día, una mejor forma de vigilar el consumo y la eliminación, dijo Nestlé, consiste en revisar con regularidad las muescas en el propio cinturón o los números en la báscula.

"Es mucho más fácil perder medio kilo o un kilo que nueve o 13", destacó.
Fuente: Por Jane E. Brody, The New York Times
Emol

jueves, 8 de marzo de 2012

Revelan cómo el ejercicio produce una limpieza profunda del cuerpo

Fuente: Emol
Sebastián Urbina
Un buen trote, unas vueltas en bicicleta o una hora ejercitándose en el gimnasio son actividades que hacen sentir a la persona más despejada, más activa y con más energía.
Las explicaciones de esto son variadas, por ejemplo, que el ejercicio reactiva el cuerpo porque el corazón bombea más sangre, la cual lleva más oxígeno hasta los últimos rincones del organismo o, simplemente, que la actividad física ayuda a liberar endorfinas, que son sustancias que pasan a la sangre y producen bienestar a nivel cerebral.
A este panorama, ahora se agrega una nueva y notable explicación: el ejercicio facilita la limpieza interior de las células del cuerpo, como si después de correr o nadar, por ejemplo, se activaran verdaderas aspiradoras dentro de las células que recogieran todos los desperdicios -restos de membranas, proteínas dañadas, virus y hongos muertos- y procedieran a meterlos en basureros microscópicos que terminan por incinerarlo todo. Al quemarse esto, además de producir una limpieza profunda del organismo, se aporta también energía para mantener activo al cuerpo.
El hallazgo fue realizado en ratones por un equipo de investigadores de la Universidad de Texas Southwestern (EE.UU.) y sus resultados los publicó la revista Nature. Se trata de un mecanismo normal que tienen las células, que les permite comerse las cosas inservibles que van acumulando en su interior, algo así como reciclar sus desperdicios para obtener combustible fresco. Su nombre técnico es "autofagia". Lo novedoso, es que ahora se sabe que al hacer actividad física este proceso se acelera.
Posibles fármacos
"Este mecanismo le entrega a las células energía y alimento para su supervivencia en condiciones de estrés", explica a "El Mercurio" la autora del trabajo, la doctora Congcong He. Y el ejercicio es una forma de estresar al cuerpo, lo que activa este proceso de aseo. Algo que también sucede con la falta de alimentos, que es otra emergencia que enfrenta el cuerpo.
"Este mecanismo de la autofagia juega un papel protector para muchas enfermedades y también contra el envejecimiento", agrega esta investigadora.
Por eso, cuando falla, se desarrollan varias enfermedades, desde la diabetes y la distrofia muscular, hasta el Alzheimer y el cáncer. Esto porque las células comienzan a acumular desechos que pueden intoxicarlas, las hacen funcionar de manera defectuosa o, incluso, les causan la muerte.
Otro aspecto que destaca la doctora Beth Levine, quien también participó en el trabajo, es que este hallazgo podría explicar por qué ciertas personas pueden hacer ejercicio y no estar en forma. Quizás en ellos este mecanismo de limpieza no funciona en ellos al 100%.
Se espera que a futuro se puedan crear medicamentos que estimulen esta función, para que todos se puedan beneficiar de manera óptima de la actividad física.
En tanto, este estudio vuelve a reforzar la idea de que es importante mantenerse activo, como una forma sencilla y económica de estar saludable.
Test crucial
La detección de este mecanismo se hizo tiñendo las membranas de las células que envuelven los desperdicios, es decir, que actúan como basureros.
Después del ejercicio se vio que la cantidad de estas membranas se multiplicaron, revelando una aceleración de la destrucción de los desechos existentes.
Para efectos de comparación, los científicos crearon una cepa de ratones en que este mecanismo no funciona. O sea, hacen ejercicio, pero no aumenta la autofagia. Estos animales se cansan rápidamente, desarrollan diabetes y aumenta el colesterol en su sangre.

Demuestran que caminar a diario es una manera eficaz de prevenir la diabetes


Fuente: Emol
Sebastián Urbina
Esto es lo que comprobaron investigadores de la Universidad de Missouri, quienes trabajaron con un grupo de 12 voluntarios jóvenes, con peso normal y sanos, a quienes les midieron sus niveles de azúcar en la sangre (glicemia) en varios días que realizaban actividad física y, en otros, en que se mantenían más bien sedentarios.
Monitoreo continuo
Para esto les pusieron monitores que leían en forma continua los niveles de glicemia durante las 24 horas y por varios días. Estos aparatos demostraron que cuando las personas se mantienen activas por más de 30 minutos diarios, aunque coman, logran mantener su azúcar en niveles parejos y normales en la sangre. Por el contrario, al hacer poco ejercicio, después de comer, el azúcar se eleva en un 26%. Y por cada día de inactividad, las alzas de la glicemia aumentan de a poco, con un creciente peligro de enfermarse de diabetes o del corazón.
La razón de esto es que los músculos en reposo no consumen combustible (azúcar), la que termina por elevarse en la sangre. Esto crea las condiciones para enfermarse.
El trabajo se publicó el mes pasado en la revista Medicine & Science in Sports & Exercise.
Lo que llama la atención es que estos vaivenes del azúcar "se producen mucho antes de que podamos ver cambios en el estado físico o en el tejido graso", debido al sedentarismo, dice el doctor Thyfault. Pero la buena noticia, según este investigador, es que la normalidad se recupera apenas se retoma la actividad física.
"El hecho de que el ejercicio controle los niveles de glicemia en los pacientes diabéticos era algo que sabíamos", dice la doctora Carmen Gloria Bezanilla, diabetóloga de Clínica Las Condes. En su opinión, el aporte de este estudio es que "confirma también que el ejercicio es importante para controlar la glicemia en las personas sanas".
"En mi opinión, ser activo a diario sería mejor para mantener controlada el azúcar que realizar ejercicio sólo tres días a la semana", dice a "El Mercurio" el doctor Thyfault.
Según este experto, hay que mantenerse activo aunque sea en pequeñas dosis. "Cuando estoy muy ocupado, me obligo a levantarme y dar unas vueltas por la oficina o hacer algunos ejercicios en el lugar donde me encuentro".
Para la doctora Bezanilla, no hay que olvidar que el ejercicio también tiene otros beneficios, como son mantener normal la presión arterial y los niveles de lípidos en la sangre.

Ejercicio y café producen cambios en el ADN
En un nuevo estudio que demuestra que los genes que se heredan no son algo fijo e inamovible, investigadores del Instituto Karolinska, en Suecia, demostraron que la actividad física produce cambios en el ADN de las personas, despertando a genes que preparan a los músculos para tener mayor actividad y ejercer mayor fuerza.
"Nuestros músculos son verdaderamente plásticos", dice la investigadora Juleen Zierath. Según su trabajo publicado ayer por la revista Cell Metabolism , este efecto en la musculatura de las personas se produce casi de inmediato, a los pocos minutos de empezar a ejercitarse. Pero quizás la mayor sorpresa del estudio es que la cafeína induce cambios similares, por lo que el café de la mañana también ayudaría a preparar al cuerpo para entrar en actividad.
Dar largos paseos a diario, subir y bajar escaleras, sacar a pasear al perro o la actividad que le acomode a cada cual, son formas de ejercitarse que, sin ser extenuantes, pueden marcar la diferencia entre estar sano o enfermo.

martes, 24 de enero de 2012

Talleres CrossFit y Running al Aire Libre

Participa de las clases al aire libre de Running y Crossfit, las cuales se realizan en la Plaza Inés de Suarez (entre Pocuro y Bilbao, 2 cuadras al Oriente de Antonio Varas) en los siguientes horarios:

Martes y Jueves de 19:45 a 21.45 hrs. y Sábados de 09:00 a 11:00 hrs.


Costo: $20.000 pesos mensual.
 

 








Claudio Mejías Urrea
9-5947801

www.activesport.cl

http://activesport-claudio.blogspot.com/

martes, 10 de enero de 2012

Taller de Running

El Taller de Running se realiza los días Martes y Jueves de 19:45 a 21:15 hrs., y los Sábados de 8:30 a 10:00 hrs.
Trabajamos técnica de carrera, fortalecimiento muscular, flexibilidad, agilidad, coordinación, etc.

El punto de encuentro es en la Plaza Inés de Suarez que queda entre bilbao y pocuro, una cuadra al oriente de Antonio Varas.

El costo del taller es:
- $20.000 pesos Individual

Descuentos a alumnos de otros talleres (Bicicleta, Trekking, Entrenamiento Personal, Natación).
El pago de la mensualidad se realiza en forma anticipada.

jueves, 29 de diciembre de 2011

La peor amenaza viene de las grasas trans:
Pescados, frutas y verduras evitan deterioro mental en los mayores

Estudio con más de un centenar de adultos de 87 años de edad en promedio, demostró que varias vitaminas y las grasas omega 3 protegen el cerebro de las personas

Una efectiva forma de evitar el envejecimiento cerebral y de proteger la agudeza mental a medida que las personas envejecen, reveló un estudio de la U. de Oregón, en Portland, EE.UU.

Se trata de tener una dieta rica en pescados, frutas y verduras. Esto se traduce en que estos adultos mayores tienen en su organismo niveles altos de vitaminas C, D, E y varias del complejo B, además de grasas omega-3. Todos estos nutrientes impiden que el cerebro se encoja, síntoma que se asocia con Alzheimer.

Asimismo, quienes se alimentan de esta forma obtienen altos puntajes en las pruebas de habilidad mental que se les aplica.

Por el contrario, los mayores con una dieta alta en grasas trans -que se encuentran en alimentos envasados, frituras, comida rápida y margarinas- es más probable que tengan un cerebro encogido, al tiempo que sus puntajes en pruebas de memoria y habilidad mental son bajos.

Los resultados del estudio los publicó ayer online la revista Neurology, de la Academia Americana de Neurología.

Estricto chequeo
En el estudio participaron 104 personas, con una edad promedio de 87 años y pocos factores de riesgo de salud mental.

A todos se les tomaron exámenes de sangre para medir los nutrientes presentes en su circulación. Este es el primer estudio que detalla con certeza la presencia de vitaminas y grasas, y su efecto en el cerebro y la agudeza mental.

Además, todos respondieron los tests de memoria y habilidad mental y 42 fueron sometidos a resonancia magnética.

El autor del estudio, el neurólogo Gene Bowman, dijo que los nutrientes examinados tienen mayor influencia en el encogimiento cerebral, equivalente a un 37%. En el caso de las pruebas de memoria y pensamiento, la influencia relativa de las vitaminas y grasas es de un 17%. En este último caso, la mayor influencia de un 46% sigue siendo de la edad, la escolaridad y la presión arterial elevada combinadas.

"Es apasionante ver que podemos proteger el cerebro y mantener la lucidez a una edad avanzada sólo ajustando la dieta", dice Bowman

sábado, 3 de diciembre de 2011

Como la desigualdad económica perjudica sociedades

De manera instintiva percibimos que las sociedades con brechas abismales en ingresos andan mal. Richard Wilkinson grafica la información fidedigna acerca de la desigualdad económica y demuestra que las cosas empeoran cuando los ricos y pobres están muy separados: efectos reales en salud, costo de vida y valores básicos como la confianza.
Les dejo el enlace en español.

jueves, 24 de noviembre de 2011

6 razones para consumir legumbres

Comer estas semillas secas es una forma barata y sabrosa de reducir el colesterol, bajar de peso y combatir la diabetes. Anótese un poroto aumentando su consumo. Paula Leighton.  

  El dicho "lo bueno viene en frasco chico" tiene una de sus expresiones más claras en las legumbres. Numerosos estudios muestran que porotos, lentejas, garbanzos y arvejas se cuentan entre los alimentos más saludables.
Se estima que 100 gr de legumbres incluyen 20 gr de proteína, sólo 1 a 5,5 gr de grasa y entre 11 y 21 gr de fibra. A esto se suman minerales como hierro, cobre, zinc, potasio, magnesio y calcio, y vitaminas del complejo B, que ayudan a combatir la anemia, reducen el colesterol malo y benefician el sistema nervioso y la piel.
El problema es que los chilenos estamos consumiéndolos cada vez menos.
Según una encuesta a más de 30 mil personas realizada por el Programa Aliméntate Sano, "sólo 10% de las personas consume legumbres más de dos veces por semana -lo recomendado en la alimentación mediterránea-, 55% las consume una a dos veces por semana y 35%, menos de una vez por semana", destaca Guadalupe Echeverría, investigadora del Centro de Nutrición Molecular y Enfermedades Crónicas de la U. Católica.
Estudios y expertos entregan seis razones para darles mayor cabida en la dieta.
Proteína saludable. "A las legumbres sólo les falta un aminoácido esencial -la metionina- para aportar todos los aminoácidos esenciales que tiene la proteína de origen animal", destaca Alejandra Gil, nutricionista de la Clínica UC San Carlos de Apoquindo. Sin embargo, agrega, "los cereales contienen este aminoácido, por lo que un plato de porotos con fideos o de lentejas con arroz entregan el mismo aporte proteico que la carne".
Por ejemplo, una taza de lentejas aporta 18 gr de proteína, lo que equivale a tres huevos o a 70 gr de carne.
Ideales para los diabéticos. Por su bajo índice glicémico, las legumbres han demostrado ser grandes aliadas de los diabéticos tipo 2.
En varios estudios, el doctor David Jenkins, director del Centro de Modificación de Factores de Riesgo del Hospital St. Michael, de la U. de Toronto (Canadá), y autoridad mundial en la investigación de los beneficios de las legumbres, ha demostrado que al indicar una dieta rica en legumbres a pacientes diabéticos éstos muestran reducciones importantes en sus niveles de glucosa y alzas en su colesterol bueno o HDL que se traducirían en reducciones de 10 a 12% en las complicaciones cardiovasculares asociadas a la diabetes.
"Su consumo también reduce el colesterol total y ayuda a regular la hipertensión, beneficiando a personas con triglicéridos altos e hipertensión", dijo Jenkins a "El Mercurio".
Ayudan a bajar de peso. Un mito habitual es que las legumbres hacen engordar. Sin embargo, ocurre lo contrario. "Varias revisiones de estudios demuestran en forma consistente que consumir legumbres se asocia a menor índice de masa corporal, circunferencia de cintura y riesgo de obesidad", agrega la doctora Inés Urquiga, del Centro de Nutrición Molecular y Enfermedades Crónicas de la UC. Entre otras cosas, agrega, "esto se debe a que alimentos con alta fibra, como los porotos, entregan más masa con menos energía y producen una sensación de llenado intestinal".
Jenkins agrega que "tienen menos calorías que cantidades equivalentes de carnes rojas o pan".
Mejoran el tránsito intestinal. Una taza de lentejas o de porotos negros aporta 15 gr de fibra, una cifra no menor, si se considera que, según la Clínica Mayo, las mujeres deberían tratar de comer al menos 21 a 25 gr de fibra al día y los hombres 30 a 38 gr.
Una dieta rica en fibra ayuda a normalizar el movimiento intestinal y facilita el tránsito de las heces. "Por lo tanto, consumir legumbres también ayuda a mejorar la constipación", señala la doctora Karen Salvo, nutrióloga de la Clínica Alemana.
Menor riesgo de cáncer. Según una revisión de estudios de la Fundación Mundial de Investigación en Cáncer, existe evidencia de que los alimentos ricos en fibra, como las legumbres, reducen el riesgo de cáncer de esófago y colorrectal, mientras que el consumo de leguminosas protege especialmente contra los cánceres de estómago y próstata. Un estudio publicado en mayo en la revista Nutrition and Cancer mostró que consumir legumbres al menos tres veces por semana reduce en 33% el riesgo de pólipos intestinales, cuya aparición puede derivar en cáncer de colon.
Son versátiles. Las preparaciones con legumbres van mucho más allá de los tradicionales guisos. Todas las culturas tienen platos especiales; con ellas se pueden preparar pastas untables para sándwiches (como el hummus de garbanzos), ensaladas, carne vegetal e, incluso, postres, pasteles y bebidas (con leche de soya). En marzo de 2009 la FAO publicó cerca de 70 recetas en base a estas semillas en su Segundo Recetario Internacional Chefs contra el Hambre-Legumbres. Tres de ellas se incluyen en esta página. ¡Atrévase a probarlas!
Diversidad
En el mundo existen 180 especies de porotos, 126 de las cuales provienen del continente americano.
 Trucos para cocinarlas
La chef Sol Fliman, del restaurante vegetariano Quínoa, sugiere remojar las legumbres en agua fría "y una vez que hierva el agua, cocinarlas a fuego lento para que no revienten los granos". Esto, además, hace que queden más tiernas y fáciles de digerir.
En su guía para cocinar legumbres, la Clínica Mayo sugiere una estrategia de remojo que ayuda a reducir la hinchazón que producen. Ponga los porotos en una olla con abundante agua hirviendo y lleve a hervor por 2 a 3 minutos, cubra y deje reposar durante la noche. "Al día siguiente, el 75 a 90% de los azúcares indigeribles que causan gases se habrán disuelto en el agua de remojo".
La guía recomienda también cambiar varias veces el agua de remojo y cocinar las legumbres con agua limpia.
"Guisar las legumbres con otras verduras, como pimentón, zapallito italiano o zanahoria rallada, aumenta el valor nutricional del plato y su aporte de fibra", sugiere la nutricionista Giselle Muñoz, de la Clínica Las Condes.
Paula Larenas, directora de Gastronomía de Inacap y socia del Casino de Alimentación Saludable Te Alimenta, sugiere siempre agregar la sal cuando las legumbres ya estén cocidas y se hayan agregado los demás ingredientes a la preparación.
Al guisarlas es recomendable ponerle orégano al sofrito, "ya que éste tiene propiedades medicinales que ayudan a la digestión", aconseja Paula Larenas.
Hamburguesas de porotos
Ingredientes:
(12 porciones)
2,5 tazas de porotos burros
1 huevo
2 cucharadas de harina o pan rallado
1 cebolla cortada en cubitos
5 cucharadas
de aceite
Sal y pimienta
Pan, tomate, cebolla y lechuga para acompañar.
Preparación:
Remojar los porotos, cocinarlos y molerlos. "Esto se puede hacer en la licuadora o con una minipimmer", dice la nutricionista Paulina Castro, autora de la receta. Sofreír la cebolla con sal y pimienta a gusto. Mezclar con el puré de porotos, el huevo y el pan rallado o harina. Darles forma redonda y aplanada. Freírlas en el aceite caliente y armar las hamburguesas. También se pueden llevar al horno en una lata aceitada o enmantequillada.
Helado matahambre
Ingredientes:
450 gr de porotos rojos
4 yemas de huevo
1 litro de leche
1 taza de azúcar rubia
1 limón
2 tazas de crema
450 gr de nueces
2 kilos de hielo
500 gr de sal
Preparación:

Lavar los porotos y remojarlos 12 horas. Colar y cocinar por 30 minutos con abundante agua. Una vez fríos hacerlos puré. Agregar la crema con el azúcar disuelta, las nueces molidas, las yemas y la ralladura del limón. Revolver bien. Colocar en un recipiente pequeño. En un recipiente más grande, poner los hielos y la sal, y colocar dentro el recipiente pequeño con la mezcla de porotos y crema. Batir vigorosamente hasta que espese. Llevar al congelador 4 horas. Servir con nueces picadas encima.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Clases de Natación y Entrenamiento Personal

Disfruta de la piscina en forma segura y divertida, para ello hemos instaurado Clases de Natación particulares a domicilio en Vitacura y La Dehesa.


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domingo, 20 de noviembre de 2011

Los nutrientes esenciales para las mujeres en cada etapa de su vida

Es un error pensar que hombres y mujeres deben alimentarse de la misma manera durante la vida. Sólo en la niñez los requerimientos nutricionales de ambos sexos son similares, pero de la adolescencia en adelante ocurren cambios significativos que hay que tomar en cuenta ya que implican modificar la dieta.

El calcio, el hierro y el zinc son los más importantes.
Asimismo, desde el punto de vista calórico, "a medida que avanza la edad, va disminuyendo la masa muscular y aumenta nuestra proporción de grasa en el cuerpo, lo que hace que el metabolismo sea más lento a edades más avanzadas", como explica Pamela Rojas, nutrióloga de Clínica Avansalud.

Por su parte, Ingrid Vera, nutricionista de Clínica UC San Carlos de Apoquindo, sostiene que el calcio, el hierro y el zinc son los nutrientes esenciales para las mujeres en cada etapa de su vida. En cuanto al primero, el cual ayuda a lograr una densidad mineral ósea adecuada, la especialista afirma que lo recomendable durante la niñez es la ingesta de tres porciones diarias, las que en la adolescencia (a partir de los 12 años) y adultez (desde los 18 años) deben aumentar a cuatro. En el caso de las mujeres adultas mayores (más de 65 años), lo aconsejable son cinco porciones al día, ya que en esa etapa la absorción de calcio disminuye como consecuencia de una baja en los estrógenos, los cuales ayudan a la formación de huesos.

Respecto a si el calcio debe obtenerse de lácteos enteros o descremados, Ingrid Vera señala que a partir de la adolescencia se sugiere comenzar a incorporar los segundos, porque en esa etapa la mujer no necesita acumular más grasa. Para las niñas, en tanto, no importa el consumo de lácteos con grasa, siempre y cuando no haya un problema de sobrepeso u obesidad.

En relación al hierro, la nutricionista sostiene que se trata de un nutriente muy importante para las mujeres, sobre todo cuando se produce la menarquia (primera regla). Pamela Rojas agrega que en el caso de las mujeres en edad fértil y hasta los 40 años es más probable presentar deficiencia de este nutriente, "por lo cual es muy importante asegurar una ingesta adecuada de los alimentos que lo contienen".

El hierro se obtiene principalmente de las carnes, pero también está presente en las legumbres aunque desde éstas la absorción es menor. También se encuentra en cereales fortificados y en vegetales como la acelga o la espinaca. Las raciones diarias que deben consumir las adolescentes, mujeres adultas y adultas mayores son en general similares: dos al día.

El zinc, en tanto, tiene que ver con el desarrollo de la masa ósea y muscular. Por esta razón, se trata de un nutriente importante especialmente en la niñez, la adolescencia y cuando la mujer está en etapa fértil, ya que cumple un papel fundamental para el crecimiento fetal durante el embarazo. Se obtiene de carnes, pescados y huevos, entre otros, y se recomienda que las mujeres consuman dos porciones diarias.

Las vitaminas también son muy importantes en cada etapa de la vida de las mujeres. Éstas se consiguen a través de las frutas y las verduras, las que -a juicio de Ingrid Vera- deberían consumirse en todos los períodos sin miedo a que puedan provocar algún perjuicio para la salud. Las porciones diarias recomendables son dos de frutas y dos de verduras durante la niñez, y dos de frutas y tres de verduras para las adolescentes, adultas y adultas mayores. "No deberíamos ocupar suplementos si tenemos frutas y verduras en nuestra alimentación", asegura la nutricionista.

Pamela Rojas añade que las frutas y las verduras también constituyen un buen aporte de antioxidantes. "Si son ingeridos desde la juventud, ayudarían a disminuir el riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer y enfermedades cardiovasculares", dice la nutrióloga.

Siguiendo en el ámbito de las vitaminas, el ácido fólico es clave para las mujeres, sobre todo para aquellas que se encuentran en edad fértil, ya que previene los defectos del tubo neural que dan origen a la espina bífida. Según Ingrid Vera, es importante la ingesta de esta vitamina no sólo durante el embarazo, sino que también antes de que éste ocurra. Se obtiene de las legumbres, las verduras de hoja verde, y frutas como la naranja y el plátano.

Otro aspecto importante a considerar sobre la dieta de las mujeres a lo largo de la vida, es que después de los 40 años el metabolismo de éstas va disminuyendo. Por esta razón, sostiene la especialista, la ingesta de hidratos de carbono debiera ser menor, sobre todo en las noches.

"En esa etapa (después de los 40) se recomiendan las cuatro comidas al día. Para la hora de almuerzo se aconseja dejar un hidrato de carbono como arroz, fideos o papas en una porción de ¾ de taza más la proteína y la ensalada, ojalá un bowl gigante de verduras de hoja verde. De postre una fruta. Y en la noche evitar los alimentos que contengan hidratos de carbono", sugiere Ingrid Vera.

Asimismo, Pamela Rojas recomienda que en ese período se aumente el consumo de fibra soluble que contribuye a disminuir el colesterol LDL o malo. En este sentido, aconseja la ingesta de más avena y legumbres.
La nutrióloga sostiene además que desde los 40 años en adelante se debe disminuir el consumo de grasas saturadas, ya que provocan riesgo cardiovascular. "Estas grasas se encuentran principalmente en alimentos de origen animal (cortes grasos de carne, embutidos, lácteos enteros, etc.) y alimentos procesados", acota la especialista.

Otro aspecto a considerar es que con la edad disminuye el reflejo de sed y hay una mayor propensión a deshidratarse. Por esta razón, Pamela Rojas afirma que es importante consumir una cantidad adecuada de líquidos durante el día, especialmente en las épocas más calurosas. "Si la persona no tiene una patología que implique restringir los líquidos (...) lo ideal es tomar diariamente 1,5 a 2 litros de líquidos", dice la especialista.


Fuente: Emol.com

jueves, 17 de noviembre de 2011

El secreto de la longevidad

Dan Buettner, investigador de las fuentes de una larga vida:
"El secreto de la longevidad está no tanto en la dieta como en el estilo de vida"

Este explorador y colaborador de National Geographic viene a Chile para hablar de los nueve puntos en común que tienen las zonas geográficas del planeta donde las personas viven más y sin enfermedades. 

Por Gabriela Bade
Emol.com


Dan Buettner es de esos exploradores que no paran. Desde que salió de la universidad en 1984 en Estados Unidos, salió a recorrer el mundo en bicicleta y no paró hasta completar tres récords mundiales. Cruzó el mundo de este a oeste, todo África y América de norte a sur. Pasó por Chile. Cruzó el desierto, con sus "etéreos paisajes lunares" y en Osorno conoció la hospitalidad de su gente, que lo acogió un día que estaba perdido, con frío y mojado.

Y ahora vuelve, ya no como un trotamundos, sino como un experto en longevidad. Sí, porque de su experiencia de recorrer el mundo giro a giro, pudo conocer de cerca algunos secretos ancestrales. Como, por ejemplo, por qué las personas de Okinawa, en Japón, logran superar los 100 años, siendo personas activas, sanas y felices.

Lo que descubrió es que tanto en Okinawa como en Cerdeña (Italia), Nicoya (Costa Rica) y Loma Linda (California), que son lugares donde hay una alta presencia de habitantes mayores de 100 años y saludables (que él bautizó Zonas Azules), comparten nueve características que son claves para entender la longevidad de estos pueblos.
Vidas gratificantes
De estas nueve "verdades" Buettner se ha convertido en divulgador incansable. Y es el tema de la charla que dará el 29 de noviembre en el Hotel Manquehue y que estará abierta a todo público (previa inscripción al correo electrónico:  rsvp@mdb.cl  ).
Antes de llegar a Chile, Buettner habló con "El Mercurio" vía email:
-¿Qué sentido tiene vivir hasta los 100 años o más? ¿Por qué eso podría ser una motivación vital?:

"Un estudio danés hecho en gemelos estableció que cerca del 20% del promedio de vida de una persona está dictado por los genes. El estilo de vida explica buena parte del restante 80%. No hablo sólo de tener más años, sino buenos años. Saludables, libres de enfermedades crónicas.

El secreto de la longevidad, como yo lo veo, tiene menos que ver con la dieta o incluso el ejercicio, y más con el ambiente en el que ellos viven. ¿Qué quiero decir con esto? Viven vidas gratificantes. Caminan a la tienda y a las casas de sus amigos. Hacen su propio trabajo en el jardín, amasan el pan".
"Viven en familias fuertes, cerca de sus hijos, para que se sientan amados y ayudan. Esto tiene un poderoso efecto de dos tipos: los hijos y nietos se benefician de la sabiduría de los abuelos, mientras que los abuelos sienten la motivación para mantenerse activos, para levantarse cada mañana".
-¿Ha conocido personas que, gracias a estas claves, hayan podido acceder a una vejez con más bienestar?

"En 2009, mi equipo de trabajo aplicó los principios de las zonas azules en Albert Lea, Minnesota, y se elevó la esperanza de vida y bajaron los costos asociados a la salud en un 40%. Actualmente estoy trabajando en implementar un programa en una localidad en Los Angeles, y en el estado de Iowa. La estrategia se orienta a optimizar un ambiente saludable para promover cambios en la conducta de cada persona".
-¿Cuáles son los grandes desafíos que usted ve para que las personas puedan tener una mejor y más larga vida?

"Sabemos que la obesidad y el tabaquismo son contagiosos: si tres de tus mejores amigos son obesos, hay un 70% de probabilidad de que tú también seas obeso. Las personas de las zonas azules se rodean de personas que tienen conductas saludables".
"El segundo problema es la adherencia. La gente, en general, no adhiere a hacer nada por mucho tiempo. Para que algo impacte realmente en su esperanza de vida de manera positiva es necesario que lo haga por la mayor parte de su vida".

"La sabiduría de las zonas azules muestra que las dietas de moda, locos entrenamientos y los clichés de autoayuda no sirven. La longevidad se basa en la simple práctica de hábitos, en el sentido común como una parte natural de su rutina diaria".

 Las nueve claves:

1 Moverse naturalmente. Andar en bicicleta en vez de auto, caminar, divertirse.

2 Disminuir el consumo de calorías en un 20%. Use platos más pequeños, siéntese y coma, no lo haga en el auto o frente al refrigerador.

3 Tenga una dieta rica en verduras y frutas. Coma legumbres, arroz, tofu y nueces.

4 Beba vino tinto (con moderación).

5 Tenga un propósito de vida. Asuma un nuevo desafío como aprender un idioma.

6 Libere estrés. Dese tiempo para relajarse a lo largo del día. No se apresure. Corte el ruido.

7 Pertenecer y participar de una comunidad espiritual.

8 Ponga a sus seres queridos primero, genere rituales conjuntos y cree un lugar para fotos familiares y recuerdos que muestre cómo todos estamos conectados.

9 Elija la tribu correcta: las personas que le rodean influyen en su salud más que cualquier otro factor.
En este enlace el vídeo en español subtitulado:
http://www.ted.com/talks/lang/en/dan_buettner_how_to_live_to_be_100.html

jueves, 3 de noviembre de 2011

Practicar ejercicio físico disminuye riesgo de sufrir depresión


Ver mucha TV, al contrario, lo aumenta:
El riesgo de sufrir depresión disminuye al practicar ejercicio
Noventa minutos de actividad física al día reducen en un 20% las probabilidades de padecer este mal entre las mujeres
Amalia Torres, Emol
Pasar más de tres horas al día viendo televisión puede ser un factor decidor para saber si una mujer sufrirá depresión o no. Lo mismo ocurre con el tiempo que dedique a realizar alguna actividad física.
Según un estudio encabezado por el Colegio de Salud Pública de Harvard – y que incluyó sondeos nacionales del Nurses´ Health Study de Estados Unidos a 49.281 adultas mayores – se vio que el sedentarismo suele ligarse a una mayor incidencia de depresión.
Entre 1992 y 2000 se les pidió a las mujeres (de una edad promedio de 63 años) que llenaran cuestionarios sobre su actividad física.
Así se vio que quienes dedicaban 90 minutos o más al día a ejercitarse reducían en 20% la probabilidad de sufrir depresión en el futuro.
“El tipo de ejercicio que se practique no importa, siempre que se haga a una intensidad y cantidad de tiempo suficiente. Por ejemplo, caminar entre 3 y 4,8 kilómetros por hora se asocia a un menor riesgo de depresión, no así la caminata lenta”, dice a “El Mercurio” el epidemiólogo de Harvard y encargado de la investigación, doctor Michel Lucas.
Personas sedentarias
A mayor tiempo de actividad física, explicó Lucas en el estudio, mayor es la autoestima y la sensación de autocontrol que tendrán las mujeres. Eso, sin contar el aumento de endorfinas en la sangre que produce el ejercicio y que eleva la sensación de bienestar.
La investigación también determinó que el tiempo dedicado a ver televisión se asocia a la depresión. De hecho las mujeres que pasaban tres o más horas al día sentadas frente a la pantalla tenían un 13% más de probabilidades que el resto de sufrir este mal.
“La principal hipótesis para esta relación es que generalmente al ver televisión se deja de realizar actividad física. De hecho, en nuestro estudio, las mujeres que veían más televisión se ejercitaban menos. Así, la combinación entre actividad física y un comportamiento sedentario, como ver televisión, podría ayudar a identificar a los sujetos con alto riesgo de caer en depresión”, explica desde Boston Michel Lucas.

EE.UU: Promueven el ejercicio como un eficaz medicamento

A nivel de salud mental, no sólo combate la ansiedad y la depresión, sino que en los mayores favorece una mejor memoria, lo que protege contra la demencia y el Alzheimer.
Sebastián Urbina
Nadie pone en duda sus bondades. Lo que sucede es que hoy, muchos investigadores plantean que la actividad física regular, en lo posible a diario, debe considerarse definitivamente como una medicina formal. Y a medida que se avanza en edad, los beneficios que se obtienen de ella son mayores.

Por ejemplo, en el caso de la salud mental, son muchos los especialistas que sugieren que si un paciente depresivo no se siente totalmente bien con un antidepresivo, en lugar de indicar un segundo fármaco es mejor añadir ejercicio como terapia.

Esto lo demuestra un estudio realizado por varios centros médicos de Estados Unidos que se publicó el mes pasado en el Journal of Clinical Psychiatry. En la ocasión reclutaron a 126 personas con depresión, de hasta 70 años, que eran tratados con un medicamento, aunque sin lograr controlar su condición. Al agregar ejercicio, el 30% de los pacientes normalizó su estado de ánimo, algo similar a lo que se obtendría dando un segundo fármaco.

En el caso de los adultos mayores, se sabe, además, que la depresión se hace más frecuente, por lo que el ejercicio cobra más relevancia para mantenerlos activos y animados.

Más neuronas
Pero el efecto de la actividad física a nivel cerebral es concreto, según un estudio de la Universidad de Illinois. Para esto se reclutó a 165 adultos de entre 59 y 81 años y se constató que quienes realizan actividad aeróbica con regularidad tienen el hipocampo de mayor tamaño. Se trata del núcleo del cerebro que es fundamental para tener una buena memoria.
Kick Erickson, quien también es autor de este trabajo, subraya la importancia de este hallazgo, ya que "esta región cerebral tiene un rol relevante en prevenir el Alzheimer y la demencia". Al mantenerse activa, la persona mayor protege su cerebro, conserva intacta su capacidad de aprender y prolonga en el tiempo su lucidez.

La explicación de este fenómeno la entrega Carl Cotman, investigador de la U. de California, en Irvine, quien demostró que el ejercicio aumenta los niveles de un factor de crecimiento neuronal que fortalece el cerebro y también reduce las placas de beta-amiloide, que son el sello inconfundible del Alzheimer. Otro aspecto es la liberación de serotonina, que también actúa como estimulante del crecimiento de nuevas neuronas.

"Esta liberación de serotonina que produce el ejercicio mejora el ánimo y la socialización de las personas mayores y las ayuda a mantenerse más jóvenes. Por eso vemos que muchas veces alguien de 70 puede ser más activo y productivo que alguien sedentario de 50", explica el doctor Juan Carlos Molina, presidente de la Sociedad Chilena de Geriatría y Gerontología.
Este especialista pasa a enumerar una serie de efectos terapéuticos del ejercicio: "Además de ser antidemenciante, también es antihipertensivo, antidiabético, y un excelente inductor del sueño, entre las variadas consecuencias saludables que produce", afirma.

Silenciamiento
"Los seres humanos, para sobrevivir, teníamos que caminar o correr unos 15 kilómetros diarios", explica el geriatra Juan Carlos Molina. Según detalla, el hombre cuenta con los genes necesarios para tener esta actividad física a diario, lo que lo mantiene sano hasta el día de su muerte.

"La industrialización encriptó estos genes, y comenzaron a aparecer todas las enfermedades crónicas que vemos hoy", dice. Por eso, en su opinión, es necesario que los médicos hoy prescriban el ejercicio para que sus pacientes se mantengan saludables.

Fuente: El Mercurio

12 de septiembre de 2011

Harvard diseña el plato más adecuado para una vida sana


Entrega gráficamente las porciones y tipo de alimentos ideales:

EE.UU: Harvard diseña el plato más adecuado para una vida sana

 

La propuesta, basada en estudios científicos, incentiva el consumo de cereales integrales y limita la ingesta de lácteos.
 Paula Leighton N.
Nada de calorías para contar. La forma más saludable de alimentarse se basa en elegir bien lo que se come y en hacer un adecuado equilibro entre las porciones de alimentos.

Así lo plantean expertos de la Escuela de Salud Pública de la U. de Harvard (HSPH), quienes acaban de dar a conocer el Plato de la Alimentación Saludable (Healthy Eating Plate). Una recomendación que muestra esquemáticamente los tipos de alimentos más beneficiosos para la salud e indica los que deberían limitarse.

"Seguir un patrón similar a este plato reduce el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y morir por esta causa o por otras enfermedades crónicas", dicen sus autores.
Según el esquema, la mitad de una comida debiera estar conformada por verduras y frutas ; un cuarto por granos integrales y el cuarto restante por proteínas saludables .

A diferencia de la clásica pirámide de los alimentos, el uso de una gráfica que imita un plato "es buena, porque permite enseñar a las personas la distribución de alimentos en el día", destaca la nutricionista del Inta, Isabel Zacarías.

Versión mejorada
La idea no es nueva. El plato de Harvard se inspira en MyPlate, recomendación que dio a conocer en junio pasado el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) y que divide el plato en cuatro partes: verduras , frutas , granos y proteínas . Además, sugiere tres tazas diarias de lácteos descremados o semidescremados .

Los expertos de Harvard destacan que su plato es una "versión mejorada" del de USDA, al que Walter Willett, director del Departamento de Nutrición de la HSPH, acusó de "mezclar ciencia con la influencia de los poderosos intereses agrícolas, lo que no es la receta para una alimentación saludable".

Por eso, en el plato de Harvard explicita el consumo de granos integrales y limita los refinados y diferencia las proteínas saludables de las que no lo son, como carnes rojas y procesadas. Además, deja a las papas fuera de las verduras, debido a su alto contenido de carbohidratos y rescata el valor de usar aceites como los de oliva y canola, ricos en antioxidantes y Omega 3.
El doctor Eric Rimm, profesor de la HSPH, explicó a "El Mercurio" que la razón para limitar la ingesta de lácteos es que "el alto consumo de lácteos y calcio (equivalente a tres porciones diarias) se asocia a más riesgo de cáncer de próstata y el de lactosa a cáncer de ovario, mientras que no hay evidencia de que beber mucha leche de más protección contra la osteoporosis".

Consejos para Chile
Totalmente de acuerdo con el plato diseñado por Harvard se muestra el doctor Federico Leighton, presidente de la Fundación Alimenta. "Para Chile, agregaría reducir el nefasto consumo de marraqueta de harina blanca y reemplazar el alto consumo de bebidas azucaradas por agua". Agrega que junto con reducir la ingesta de lácteos, es aconsejable optar por los fermentados y bajos en grasas.


Fuente: El Mercurio

Una dieta efectiva debe tomar en cuenta la personalidad

Salud
Una dieta efectiva también debe tomar en cuenta la personalidad

El neurocientífico estadounidense Daniel Amen explica, a través de un libro, el rol desconocido que juega el cerebro cuando se quiere adelgazar.
Fuente: Emol Miércoles 26 de Septiembre 2011
Amalia Torres
Tiene un programa de televisión, en mayo se presentó en las prestigiosas charlas TED, que se realizaron en California y sus 25 libros lo han convertido en un autor best seller . Todo ese currículum ha logrado que "The Amen Solution", el último libro del doctor Daniel Amen, psiquiatra y neurocientífico estadounidense, incluso haya sido recomendado como uno de los más esperados textos sobre dietas de 2011.
Su forma de enfrentar el sobrepeso u obesidad, eso sí, es distinta a las múltiples guías que existen para mantenerse saludable. Porque para el doctor Amen todo el secreto se basa en el cerebro y en las características de personalidad de cada cual.
"El cerebro se relaciona con todo lo que hace un ser humano: cómo se siente, cómo se relaciona con otros", dijo en la conferencia TED. Y, claro, la forma cómo nos alimentamos también depende de ese órgano.
Desde 1991 que Amen ha realizado más de 6 mil escáneres cerebrales y ha pasado largo tiempo leyendo sobre investigaciones al respecto. Y, según opina, que a una persona le resulte sencillo bajar de peso siguiendo cierta dieta, y no otra, depende no sólo de la fuerza de voluntad, también de lo que su cerebro le exige.
El doctor Amen, de hecho, habla de cuatro tipos de personas que son las que comúnmente tienen problemas para mantener la línea: el comedor compulsivo, el impulsivo, el emocional y el ansioso (ver recuadro), cada uno con distintas recomendaciones alimenticias.
El planteamiento de Amen tiene bases que el doctor Alejandro Koppmann, jefe de psiquiatría de la Clínica Alemana, comparte. "A las personas con atracones de comida o a los comedores nocturnos se les pueden recomendar antidrepresivos que mejoran el nivel de serotonina. Y es verdad que ciertos alimentos también pueden ser útiles para ese efecto". Eso sí, hace hincapié en el hecho de que más que seguir una dieta, hay que lograr que la persona con problemas de peso tome conciencia de su enfermedad.
Chocolate de consuelo
Por otra parte, Yael Lehmann, psicóloga del Departamento de Nutrición de la Clínica Las Condes, agrega que la personalidad es tan importante, que al dar un plan para bajar de peso, siempre se toma en cuenta. "Una persona obsesiva, por ejemplo, es más rígida y estricta, por lo tanto se puede mantener bien en los límites de un plan alimenticio. Pero como no se sale nunca de lo indicado, si lo hace, es probable que abandone definitivamente el plan. Para ellos es todo o nada".
Señala además, que las alteraciones del ánimo, como la ansiedad, suelen utilizar la comida como consuelo. "Pero es importante que la persona se dé cuenta de que está utilizando ese chocolatito para canalizar el tema emocional".
En el libro de Amen también puede leerse que la obesidad daña el cerebro. Según escribe, los obesos tienen un volumen cerebral 8% menor que el de las personas con un peso normal, y éste, además, suele estar envejecido.

Menú diferenciado
Comedor compulsivo: es una persona que piensa constantemente en comida, y puede comer de manera compulsiva en la mitad de la noche. Los escáneres cerebrales realizados por el doctor Amen, según se lee en el diario inglés Daily Mail, han revelado gran actividad en la parte frontal del cerebro, lo que los hace quedarse pegados en pensamientos o comportamientos negativos. Según el experto, esto se debería a un bajo nivel de serotonina. Por ello, estas personas deben privilegiar los alimentos que los ayuden a secretar esta hormona, como plátano, arroz integral, queso fresco, pavo o salmón.
Comedor impulsivo: no piensa todo el rato en comida, pero le cuesta controlar su comportamiento y por eso tiene problemas para resistir las tentaciones. Es la persona que siempre dirá que sí a una segunda porción de torta. Según los escáneres cerebrales, se trata de gente con baja actividad en el córtex prefrontal, que es el que controla el juicio y ayuda a aprender de los errores. Además, se trataría de gente que suele generar poca dopamina. Por eso deben comer pollo, huevos, yogurt y evitar el alcohol y la cafeína.
Comedor emocional: se trata de personas que comen cuando están tristes y que tienen tendencia a sentirse culpables. Este tipo de personalidad suele verse más en las mujeres. Según ha visto el doctor Amen, son personas con alta actividad en las áreas más emocionales del cerebro y baja actividad en el córtex prefrontal. A ellos les recomienda una dieta mediterránea, rica en frutas, verduras, pescados y aceite de oliva.
Comedor ansioso: tiende a pensar lo peor y sus miedos los calma con comida, sobre todo azúcares y carbohidratos refinados (como pasteles). Su escáner cerebral muestra alta actividad en el área del cerebro correspondiente a las amígdalas. Su dieta debería incluir plátano, brócoli, frutos cítricos y nueces. En cambio, no debería tomar cafeína ni alcohol porque lo estresan más.

A ponerse en forma

Un nuevo estudio publicado en la Revista Internacional de Nutrición Conductual y Actividad Fïsica sugiere que quienes aprenden a aceptarse y a tener menos ansiedad sobre lo que los demás piensen de su apariencia tienen serias posibilidades de bajar de peso de manera más rápida y eficiente. Mientras mayor es su aceptación, más exitoso será su cambio de hábitos tanto en la dieta como en otras decisiones, incluyendo el inicio de la Actividad Física.
Se evaluó a 239 mujeres con sobrepeso que fueron sujeto de una intervención durante un año. Y lo que sugieren los resultados es que "la mejora de la percepción de la propia imagen corporal, sobre todo reducir su importancia en la vida personal y social, ayuda a autorregularse en la alimentación y, por lo tanto, en el control de peso".
Las mujeres que recibieron un entrenamiento en imagen corporal y autoaceptación perdieron alrededor del 7% de su peso inicial. Las que no, sólo bajaron entre 1% y 5%.
No soy, estoy
"Trabajar con estrategias de psicología positiva puedes ser más efectivo, en el sentido de que mejoran la autoestima de la persona, la forma de mirar la dieta como algo positivo y no negativo", explica la nutrióloga Monica Manrique.
"Las descripciones que una persona hace de sí misma cuando dice "soy gorda, soy fea, soy poco constante, incapaz, no tengo voluntad", son negativas porque son globales, permanentes (hacen durar infinitamente en el tiempo esas características) y personales. Esas explicaciones son altamente pesimistas e inducen a caer en lo que técnicamente se llama "indefensión aprendida". Eso significa que crees que no te va a resultar", explica Claudio Ibañez, psicólogo y director ejecutivo del Instituto Chileno de Psicología Positiva.
Al revés, cuando una persona dice "estoy gorda", se trata de una atribución temporal. Una condición que puede cambiar. "Son explicaciones optimistas frente a los desafíos. y éstas te impulsan a persistir. Si dejo de comer así, voy a bajar de peso", agrega Ibañez.
Otro factor psicológico importante son las motivaciones, según explica Paula Díaz, psicóloga del área tratamiento de obesidad de la Clínica Santa María. Si una persona comienza a bajar de peso por miedo, porque su salud está resentida, no es lo mismo que otra que busca un cambio de vida.
"Descartar el factor desencadenante del sobrepeso es importante. si se debe a una situación circunstancial o a unas vacaciones, es absolutamente viable bajarlo y volver al equilibrio. Si es una condición crónica, si la persona se inclina a perpetuar su conducta tendiente al sobrepeso, es necesario revertir esa cronicidad haciendo cambios que se sostengan en el largo plazo", agrega.
Además el lado conductual, un tratamiento para bajar d epeso se sostiene en otros tres pilares, según explica la doctoda Manrique: "La Dietoterapia (reducir la ingesta de calorías proveniente de las grasas y carbohidratos refinados); el Ejercicio Físico (al menos 250 a 300 minutos de moderada intensidad a la semana) y, finalmente, los Medicamentos".
Recetas para perseverar
En el caso de la Actividad Física, la perseverancia es clave para lograr una rutina sostenida en el tiempo. Sin embrago, según la Encuesta Nacional de Salud 2009-2010, en Chile el 87% de la población mayor de 15 años es sedentaria. No es sólo por desidia, lo más probable es que muchos hayan fracasado después de hacer los primeros intentos.
"Casi el 50% de las personas que empiezan un programa de ejercicios lo abandona en los primeros seis meses", afirma Edward McAuley, profesor de kinesiología de la Universidad de Illinois y autor de un estudio publicado hace poco en la Revista Americana de Medicina Preventiva donde se analizan las características personales que aumentan la perseverancia o adherencia a un plan de actividad física.
Tras seguir a 177 personas durante un año, determinaron que quienes conseguían permanecer más fácilmente en un plan de ejercicios eran aquellos que tenían habilidad para realizar múltiples tareas y que, a la vez, poseían la capacidad de inhibir respuestas indeseadas, como sentarse frente al televisor en vez de salir a ejercitarse.
Sin embargo, también hay estrategias que se pueden poner en práctica para aumentar  las posibilidades de éxito, dice MacAuley. Entre éstas menciona: "Trazarse metas, monitorear su progreso, incluir tiempo para la actividad física en la planificación del día y convocar a otros para sumarse al ejercicio".
Para Rodrigo Cauas, psicólogo deportivo, perseverar en el ejercicio también está estrechamente relacionado con hacer una buena elección de la actividad que se realizará. Y para eso es clave tener clara la motivación que lleva a ejercitar. "Hay personas que lo hacen por indicación médica, para bajar de peso, para relajarse, tonificar ciertas áreas o para socializar con otras personas. Lo importante es que la Actividad que elijan ayude a cumplir esos objetivos y que quién dirige la Actividad Física conozca esa motivación personal, para que así pueda apelar a ella cuando se necesite aumentar la carga de ejercicio o comprometer a la persona con la actividad".
Si está pensando iniicar una activiadad física regular, expertos entregan algunas recomendaciones que ayudarán a escoger el ejercicio que más se ajusta a sus intereses.
Fuente: Emol.com